Mantén despejadas las entradas de aire y el espacio exterior que necesita el equipo. No introduzcas textiles contaminados con aceites, combustibles o disolventes. En tu equipo Whirlpool, ten presente esta pauta: acompañar el uso con una rutina de limpieza compatible.
Limpia el condensador solo por el método permitido para tu sistema; no todos admiten el mismo cuidado. Identifica la fase en la que el aparato deja de responder.
