Comprueba a mano, con el equipo parado, que los aspersores pueden girar sin golpear la carga. Ajusta la dureza conforme al agua de suministro y a las indicaciones del fabricante. En tu equipo LG, ten presente esta pauta: detectar pequeñas variaciones antes de acostumbrarte a ellas.
Usa sal y abrillantador de acuerdo con el ajuste y el sistema que tenga tu modelo. Atiende el cambio antes de acostumbrarte a un funcionamiento irregular.
