Limpia la superficie con un método adecuado al material y a la temperatura permitida. Respeta el tamaño de recipiente adecuado para la zona que utilizas. En tu equipo Haier, ten presente esta pauta: conservar nivelación, cierres y accesos de limpieza.
Mantén seco el panel para no confundir humedad o suciedad con una respuesta anómala de los mandos. Indica si el problema empezó después de mover o recolocar el aparato.
